
Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a Jehová; porque en su paz tendréis vosotros paz.—JEREMÍAS 29:7
Te has mudado a un lugar al que nunca quisiste ir? Te toca un trabajo que nunca querías hacer? Estás atrapado en una clase que no quieres tomar? Te encuentras en un lugar donde no te sientes bienvenido?
Hay veces en nuestras vidas en las que nos sentimos como extraños en tierras extrañas. Los israelitas que fueron exiliados a Babilonia ciertamente se sintieron así. Pero Dios les dio consejos interesantes. Les dijo que salieran y construyeran nuevas vidas allí. Les dijo literalmente que echaran raíces, que se casaran y tuvieran hijos. Les dijo que
vivieran vidas normales y procuraran la paz!
Esto era providencial. Te invito a que leas la carta de Jeremías a los cautivos en Jeremías 29 y lo podrás comprobar.
La próxima vez que te sientas atrapado en un lugar en el que no quieras estar, no te quedes atrapado en la planificación de tu salida. En su lugar, piensa en cómo puedes aprovechar al mejor la situación. Pídele a Dios que te ayude a llegar a extraños. Piensa en las formas en que puedes ayudar a los que te rodean a tener éxito, sin importar quiénes sean o qué tan bienvenidos (o no) te hayan hecho sentir. Participa y únete al equipo y confía en que Dios bendecirá tus esfuerzos.
Oremos:
Señor, ayúdame cuando me sienta perdido y lejos. Amén.
Bendiciones
Pra Emanuela Peccorini
