Que tus palabras sean más importantes que el silencio que rompes.

Que tus palabras sean más importantes que el silencio que rompes.

El arte de Hablar – La virtud de callar
HABLAR es fácil, pero CALLAR requiere prudencia y dominio.
HABLAR oportunamente, es acierto.
HABLAR frente al enemigo, es civismo.
HABLAR ante la injusticia, es valentía.
HABLAR para rectificar, es un deber.
HABLAR para defender, es compasión.
HABLAR ante un dolor, es consolar.
HABLAR para ayudar a otros, es caridad.
HABLAR con sinceridad, es rectitud.
HABLAR de si mismo, es vanidad.
HABLAR restituyéndote fama, es honradez.
HABLAR disipando falsos, es conciencia.
HABLAR de defectos, es lastimar.
HABLAR debiendo callar, es necedad.
HABLAR por hablar, es tontería.

CALLAR cuando acusan, es heroísmo.
CALLAR cuando insultan, es amor.
CALLAR las propias penas, es sacrificio.
CALLAR de si mismo, es humildad.
CALLAR miserias humanas, es caridad.
CALLAR a tiempo, es prudencia.
CALLAR en el dolor, es penitencia.
CALLAR palabras inútiles, es virtud.
CALLAR cuando hieren, es santidad.
CALLAR para defender, es nobleza.
CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.
CALLAR debiendo hablar, es cobardía.

Debemos aprender primero a CALLAR para luego poder HABLAR

Recuerda siempre:

Que tus palabras sean más importantes que el silencio que rompes.

Tener y Retener

Tener y Retener

Las realidades más grandes y más bellas, tanto más las tendrás cuanto menos las poseas y retengas.

Si quieres tener el mar, contémplalo, y abre tus manos en sus aguas y todo el mar estará en ellas; porque si cierras tus manos para retenerlo, se quedarán vacías.

Si quieres tener un amigo peregrino, déjalo marchar y lo tendrás; porque si lo retienes para poseerlo, lo estarás perdiendo, y tendrás un prisionero.

Si quieres tener el viento, extiende tus brazos y abre tus manos y todo el viento será tuyo; porque si quieres retenerlo te quedarás sin nada.

Si quieres tener a tu hijo, déjalo crecer, déjalo partir, y que se aleje, y lo tendrás maduro; porque si lo retienes poseído lo pierdes para siempre.

Si quieres tener el sol y gozar de su luz maravillosa abre los ojos y contempla; porque si los cierras para retener la luz que ya alcanzaste, te quedarás a oscuras.

Si quieres vivir el gozo de tener, libérate de la manía de poseer y retener.
Goza de la mariposa que revolotea, goza del río que corre huidizo, goza de la flor que se abre cara al cielo; goza teniendo todo y sin poseerlo, retenerlo.

¡Sólo así gozarás de la vida, sabiendo que la tienes sin poseerla, dejándola correr sin retenerla!

Intenta

Intenta

Cierra los ojos por algunos minutos y deja tus pensamientos volar por sitios de amor.
No podemos cambiar el mundo, ni quitar todo el dolor de la tierra, ni tener ya resueltos todos nuestros problemas, pero podemos a cada minuto mirar con ojos del amor a cada cosa.

Si pensamos que todo es pasajero, miraremos con cariño lo negativo que te encamina a la elevación y perfección y luego observaremos con felicidad del cambio del mal en bien, de tristezas en alegrías.

Lo que hoy nos hace sonreír fueron las cosas que nos hicieron llorar ayer.
Nuestras faltas de hoy también son las alegrías de mañana. Las personas se van, los amores se pierden en el tiempo, los problemas se solucionan, hasta el mismo sol se va cada noche para renacer al día siguiente.

No te quedes en el medio del camino, sigue adelante sin rendirte. Intenta, porque allá al final… ¡algo te espera!.

Sufres?

Sufres?

Si sufres, no te enojes con Dios, mejor pídele fuerzas.

Si lloras de dolor, no abandones su camino, mejor síguelo con más fe y convencimiento.

Si te ves envuelto en un diluvio que azota tus sentidos, será Él quien te rescatará.

Si la duda y la desesperanza se apoderan de tu corazón, levanta tu mirada hacia el Señor, pues sólo su amor aliviará tus penas.

Si estás perdido, no temas, pues Jesús es el buen pastor que te guiará.

Si te sientes hambriento, sigue luchando, porque Dios es el Pan de Vida.

Si te encuentras inmerso en profundas tinieblas, acércate a Jesús, porque Él es la luz del mundo.

Si sientes que el miedo está a punto de vencerte, abrázate a Dios, pues sólo Él reconfortará tu alma.

Si no encuentras la salida en el solitario laberinto de tus penas, arrodíllate, porque Jesús es la puerta y todo aquél que entre por Él, se salvará.

Si te sientes solo y crees que no puedes contar con nadie, te equivocas, porque Dios está a tu lado;

Él es tu siempre amigo fiel…

Los dias grises…

Los dias grises...

Los hay, desde luego. ¡Y muy frecuentes!

Hay días en los que brilla el sol y la vida sigue como siempre: las cosas no han cambiado, nada urgente nos falta en apariencia y sin embargo… Nos sentimos mal, como incompletos, como… insuficientes, como desalentados y extraños.

Ese día en que abres los ojos y no sabes por qué, traes un desánimo que te nació en el sueño, que te brotó en lo alto de la noche y se filtró a tu alma gracias a quién sabe que asociaciones oscuras y angustiosas.

Ese día en que te cuesta trabajo levantarte. ¡Ayer estaba todo bien! Ese día en que presientes que nada va a ir como tú lo deseaste, ese día que no tiene color, cuyas primeras horas son de laxitud, recelo o ligera zozobra.

Ese día, es un día que nació gris.

Nunca se puede evitar esto. La química de nuestro cuerpo, la inercia de nuestra psique, la reacción desconocida de factores internos a estímulos que no descubrimos todavía, nos quieren pintar este día de gris. Gris opaco. Gris depresivo. Gris pasivo. Gris marginal.

Pero…
Lo que sí puedes hacer, cuanto antes, es tomar tú mismo, tú misma, la decisión de activar tus propios pinceles y aprovechar ese gris neutro para inundarlo de figuras diversas: ¡Flechas verdes, curvas doradas, zig-zags blancos, puntos azules!

Puedes convertir en unos cuantos segundos o minutos ese panorama triste en un deseo realizable, un canto que te estimule, un silencio que te hable.

No hay días grises… ¡todos son iguales!
Quien les da color eres tú.

Quien es capaz de alegrarse con la lluvia o admirar la tempestad, eres tú. Quien se echa a llorar bajo un sol espléndido o un cielo maravilloso, eres tú. Porque no son los días los que te dan color. Eres tú quien puede pintar como desees, cada día.

Si sientes que comienza todo gris…
¡Decídete y llénalo de color!

Cierra los ojos. Respira hondo, piensa claro…
¡Y vive como nunca el día de hoy!

¡Los mejores colores de la vida están siempre dentro de ti mismo!
Abrir los ojos a otro día, es un regalo que no siempre vas a tener.

Belleza Interior

Belleza Interior

La belleza de las cosas es fugaz.
Intenta llegar hasta la belleza interior
de las personas con las que convives.
Muchas flores bellísimas y perfumadas
sólo duran pocas horas.
Sin embargo, aunque feas, las piedras
duran milenios y cumplen sus tareas.
Por lo mismo, no seas superficial.
No prefieras lo pasajero a lo eterno,
la belleza a la sabiduría.
Afiánzate en lo que dura para siempre,
en el Espíritu inmortal,
nuestro verdadero YO
y no en lo que termina pronto.

Doy gracias

Doy gracias

Hoy doy gracias porque tuve ganas de correr en la mañana. Y así estoy manteniendo mi estado físico.

Doy gracias porque estoy cumpliendo con mis retos personales.

También doy gracias por las personas que voy conociendo y por la gente que ya conozco, mis buenos amigos, porque les está yendo bien, y porque a los que le estaba yendo mal, ya están mejor.

Doy gracias porque me estoy controlando, porque pese a los problemas intento tener un espacio de felicidad para mí.

Doy gracias por todas las personas que me quieren y me desean bien.

Al menos, trata…

Al menos, trata...

Si La Tristeza Te Invade, Sonríe!!!

Si el sonreír no basta, silva!!!…Si el silbar falla, canta!

Busca dentro de ti los muchos motivos que tienes para ser feliz y estar agradecido,

la tristeza se irá desvaneciendo como la nieve ante la caricia cálida del sol.

Si estás triste, no le des más cuerda al abatimiento, levanta tu ánimo!

Actúa como una persona feliz, y esta emoción se irá convirtiendo en una actitud permanente.

Facil y Dificil…

Facil y Dificil...

Fácil es ocupar un lugar en la agenda telefónica.
Difícil es ocupar el corazón de alguien…

Fácil es juzgar los errores de otros
Difícil es reconocer nuestros propios errores.

Fácil es hablar sin pensar
Difícil es frenar la lengua.

Fácil es herir a quien nos ama.
Difícil es curar esa herida…

Fácil es perdonar a otros
Difícil es pedir perdón.

Fácil es dictar reglas.
Difícil es seguirlas…

Fácil es soñar todas las noches.
Difícil es luchar por un sueño…

Fácil es exhibir la victoria.
Difícil es asumir la derrota con dignidad…

Fácil es admirar una luna llena.
Difícil es ver su otra cara…

Fácil es tropezar en una piedra.
Difícil es levantarte…

Fácil es disfrutar la vida todos los días.
Difícil es darle el verdadero valor…

Fácil es orar todas las noches.
Difícil es encontrar a Dios en las cosas pequeñas…

Fácil es prometerle algo a alguien.
Difícil es cumplirle esa promesa…

Fácil es decir que amamos.
Difícil es demostrarlo todos los días…

Fácil es criticar a los demás.
Difícil es mejorar uno mismo…

Fácil es cometer errores.
Difícil es aprender de ellos…

Fácil es llorar por el amor perdido.
Difícil es cuidarlo para no perderlo…

Fácil es pensar en mejorar.
Difícil es dejar de pensarlo y realmente hacerlo…

Fácil es pensar mal de otros
Difícil es darles el beneficio de la duda…

Fácil es recibir
Difícil es dar.

Pídele al Señor que estas cosas que se te hacen difíciles, se conviertan en fáciles.

No temas si te equivocas.

No temas si te equivocas.

El error más grande lo cometes cuando, por temor a equivocarte, te equivocas dejando de arriesgar en el viaje hacia tus objetivos.

No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que por temor a equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.

No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que por no morir bajo la tierra, renuncia a la vida.

No se equivoca el hombre que ensaya distintos caminos para alcanzar sus metas, se equivoca aquel que por temor a equivocarse no acciona.

No se equivoca el pájaro que ensayando el primer vuelo cae al suelo, se equivoca aquel que por temor a caerse renuncia a volar permaneciendo en el nido.

Pienso que se equivocan aquellos que no aceptan que ser hombre es buscarse a sí mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente.

Creo que al final del camino no te premiarán por lo que encuentres, sino por aquello que hayas buscado honestamente.