Aceptacion…. Otra oportunidad en la vida.

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Cuando sobreviene un gran disgusto, nos parece que todo está perdido. Sin embargo, la vida suele darnos lo que habitualmente se llama una segunda oportunidad. Además, es bueno saber que, en realidad, las oportunidades son muchas más que dos…

En la vida de toda persona se produce una gran debacle en algún momento. Al oír el diagnóstico de una enfermedad difícil, luego de una gran desilusión sentimental, la muerte de alguien cercano, a causa de una iniciativa comercial frustrada o alguna situación de este tenor, la primera percepción suele ser que ahí se termina todo. El fin del mundo acaba de anunciarse para nosotros. Vemos imposible volver a levantar cabeza, nos parece estar en un callejón sin salida, con acceso vedado a la felicidad.

La primera etapa por lo general es la negación: a mí no me puede estar pasando esto, hay una equivocación, el teléfono va a sonar y ese llamado va a terminar con la angustia que siento. La negación es una respuesta instintiva a la desesperanza. Nuestro mecanismo de supervivencia lucha contra la agresión provocada por noticias angustiantes, tratamos con todo nuestro empeño que no sea verdad lo que está aconteciendo.

Suele manifestarse cierta depresión, ya que en un principio no se vislumbra la salida, y si se llegara a tener idea de cómo dejar atrás la debacle, la solución muchas veces suele no ser instantánea y requerir un gran esfuerzo. Algunas personas fluctúan entre períodos de depresión y otros de exaltación en los que tratan de llevarse el mundo por delante y creen que así la situación cambiará mágicamente.

En este punto cabe señalar que no hay actitudes buenas o malas, en los momentos de crisis reaccionamos como podemos y es positivo permitirnos que así sea.

Lo que produjo la debacle fue un proceso, el salir de ella, también lo será. Es bien posible hacer el intento ¡y tener éxito!. “Nada es permanente, todo se transforma”, reza una ley física. Vale la pena vivir y apostar al futuro, donde nos esperan un sinnúmero de posibilidades variadas en todos los campos. Una excelente manera de descubrir nuevamente la claridad es con compañía, o sea, hay que tener en cuenta que pedir ayuda a quien creamos conveniente es clave es este momento.

Para transitar el proceso de salida de esta situación tan dura, primero es necesario aceptarla. La aceptación implica entender cabalmente que, en efecto, esto tan temido o completamente inesperado tuvo lugar, y nos está sucediendo a nosotros. Aunque no lo merezcamos, no queramos o no sepamos qué hacer, sí, nos está pasando. En la medida que podamos, a nuestro tiempo, describamos la situación en primera persona. Una vez que nos acostumbremos a esta nueva realidad, el dolor irá quedando atrás.

Aceptación implica también perdonarnos incondicionalmente. Por los alertas que no quisimos o no pudimos ver. Por la negligencia o la extrema inocencia con la que actuamos. Por haber confiado a ciegas en nosotros mismos o en otra persona. Por no haber escuchado lo que nos decían, o por haber callado nuestras propias voces internas.
La aceptación es el puente que nos lleva del dolor a la paz interior. Nos conecta con nuestra condición de seres humanos, falibles, con errores y defectos, al igual que todas las personas que nos rodean. Asumir los errores como propios nos aporta claridad de conciencia. El autoconocimiento es esencial en la búsqueda del equilibrio psicofísico.

El aceptar el momento presente abre las puertas hacia otra oportunidad en la vida. Al entender exactamente qué sucede operamos en la realidad, y así contamos con la mejor predisposición interior para ver el abanico de posibilidades que se abre delante nuestro. De este modo lograremos las modificaciones de rumbo que deseamos. Todos tenemos la capacidad de procurarnos un futuro mejor.
Cada día puede significar una nueva oportunidad, y trasformarse en un nuevo comienzo y en el primer paso hacia un futuro promisorio, si así lo decidimos.

Escrito por Merlina Meiler, consultora emocional.

La Felicidad

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Hay personas que nunca pueden ser felices
Porque dejan que su felicidad dependa de mil y un detalles
Personas que tienen en sus vidas el miedo al mañana ya incrustado!
La felicidad a veces nos pasa al lado y ni siquiera la vemos!
Aprende a sentirla, a valorarla, a descubrirla!

Los problemas, las angustias, la incomprensión y el desespero
Son cuestiones pasajeras. Todo pasa!
Mañana cuando vuelva a salir el sol
Verás más claro tu camino y la tormenta de ayer
Te parecerá tonta y sin sentido!

Sé feliz todos los días. Tienes miles de motivos para serlo
Cuenta todas tus bendiciones y te sorprenderás!
Disfruta a diario cada momento. Ríe, sí Ríe, mucho!
No permitas que la tristeza se pose en tu rostro!

La felicidad no es inalcanzable, está a tu lado todos los días
Sólo debes descubrirla y no dejarla escapar!
La felicidad se compone de tantas partes que siempre faltará alguna
No hay deber que descuidemos tanto como el deber de ser felices!

Felices los pobres, felices los que lloran, felices los pacientes
Felices los hambrientos y sedientos, felices los compasivos
Felices los de corazón limpio, felices los pacificadores y
Felices los que son perseguidos!

El poder de la sonrisa

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Desde pequeños se nos enseña que la madurez tiene que ver con la seriedad y la responsabilidad. Así, cuando crecemos creemos que estamos maduros porque nos ponemos serios, somos realistas y nos olvidamos de soñar. Exceptuando nuestro entorno, son pocas veces las que le sonreímos a un desconocido y nos olvidamos que la sonrisa es como un «virus bueno» que se contagia y alivia tensiones.

Cuando le sonreimos a otro, le estamos diciendo muchas cosas, entre ellas que nos gusta que comparta el espacio con nosotros, el otro lo decodifica y también sonríe, y es en ese momento cuando los pensamientos negativos quedan a un lado.

En el título habla de un «poder mágico de la sonrisa» y vaya si lo tiene, ya que la sonrisa es un aliviador natural. Sonreimos cuando nos sentimos bien, cuando sucede algo gracioso, cuando estamos contentos o emocionados por alguna noticia, y así hay infinidad de situaciones que nos hacen sonreir.

Pero lo más importante que tiene la sonrisa cuando va dirigida a otra persona es la transmisión de una sensación de compañía, que el otro no está solo en el «hormiguero» de gente que va y viene en medio de las calles de una gran ciudad y que nosotros, al recibir una sonrisa de vuelta, tampoco lo estamos.

Muchas conversaciones con personas que no conocemos comienzan con un intercambio de sonrisa. Esta también es una parte de la magia, otra parte es la sensación de bienestar que causa sonreir y también lo importante que es en momentos de acompañamiento de otra persona que sufre.

Muchas veces en momentos en los que las palabras no pueden cubrir el espacio, lo puede hacer la sonrisa. Es capaz de comunicar que estoy con el otro y para el otro en su momento de dolor y, al ser contagiosa, hace que el otro por un momento olvide el dolor que tiene e inconscientemente, sonría.

Regalar sonrisas es algo efectivo que podemos hacer para desconectarnos de la rutina, ya que nos saca la negatividad de los problemas y nos cambia el punto de vista, es como si cambiaras los polos de negativo a positivo.

Si te animas a regalar sonrisas en tu vida cotidiana, adelante. Verás que los resultados son infalibles y realmente mágicos. Sonríe al panadero, al cajero del supermercado, al chofer del colectivo y hasta a tu compañero de asiento, te darás cuenta en breve de que la sonrisa es un motor de buenas emociones y que contagia el buen clima a tu alrededor.

La belleza de una mujer…

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Para tener unos labios atractivos, di siempre palabras amables.
Para tener unos ojos adorables, mira siempre las cosas buenas de la gente.
Para una figura esbelta, c omparte tu comida con los que padecen hambre.
Para tener un peli lindo, permite que un niño pase sus deditos por él por lo menos una vez al día.
Para mantener la elegancia, camina con la certeza de que nunca estás sola.
La gente, más que las cosas, tiene derecho a ser reestablecida, reivindicada y redimida; nunca rechaces a nadie.
Recuerda, si necesitas una mano amiga, la encontrarás en el extremo de cada uno de tus brazos.
Con el tiempo y la madurez, descubrirás que tienes dos manos: Una para ayudarte a ti misma y la otra para ayudar a los demás.
La belleza de una mujer no está en su figura, o e la ropa que viste o en la forma como se peina. La belleza de una mujer tiene que ser vista en sus ojos, porque son la puerta de su alma, el lugar donde habita el amor.
La belleza de una mujer no está en la moda superficial. La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma. En la bondad con la que da amor y en la pasión que demuestra. La belleza de una mujer crece con el paso de los años.

Cuenta con «DIOS» en vez de en ti mismo…

Cuenta tus bendiciones en vez de tus cruces
Cuenta tus logros en vez de tus pérdidas
Cuenta tus alegrías en vez de tus penas
Cuenta tus familiares en vez de tus amigos y
Cuenta tus amigos en vez de tus enemigos
Cuenta tus sonrisas en vez de tus lágrimas
Cuenta tu coraje en vez de tus temores
Cuenta tus años plenos en vez de los vacíos
Cuenta tus buenas acciones en vez de las pobres
Cuenta tu salud en vez de tu riqueza
Cuenta con «DIOS» en vez1794631_763209923724866_2610218757113868149_n de en ti mismo…

Atrévete a creer:

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No puedes ser todo para toda la gente.
No puedes hacer todo a la misma vez.
No puedes hacer todo igual de bien.
No puedes hacer todo mejor que los demás.
Tu humanidad se muestra como los demás.

Así que:
Debes descubrir quien eres, y serlo.
Debes decidir que hacer primero, y hacerlo.
Debes encontrar tu fortaleza y usarla.
Debes aprender a no competir con otros
Porque no hay otra persona
en la competencia de ser «tú».

Después:
Aprenderás a aceptar tus propias diferencias.
Aprenderás a escoger prioridades y hacer decisiones.
Aprenderás a vivir con tus limitaciones.
Aprenderás a darte el valor que debes tener.
Y serás un mortal vital.

Que eres una persona única y maravillosa.
Que eres un evento en la historia.
Que es mas que un derecho, es tu deber ser quien tu eres.
Que la vida no es un problema para resolver, pero un don para querer.
Y podrás sentirte bien, con lo que antes te angustiaba.

«El dolor de la pérdida»

lutoNo hay nada más difícil que despertar cada mañana recordando que quien tanto has amado ha muerto, que se ha ido para siempre. No sabes cómo enfrentar la soledad, no sabes qué pasará con tu vida, pues nunca te esperas que de la noche a la mañana puedas perder a quien tanto amas.

Luto por tu muerte, luto por tu marcha, luto por tu fallecimiento

“Éramos muy felices, nuestras charlas eran de grandes y pequeñas cosas, todo parecía tener importancia para ti, y así me lo transmitías. Tenías bondad para todo aquel que te necesitaba, hoy es muy triste saber que ya no estás. No sé cómo podré superar tu muerte, ni si podré lograrlo… Dicen que poco a poco se superan las etapas del luto, pero yo ahora sólo quiero llorar cuando te recuerdo.”

La experiencia que se vive tras la partida de alguien cercano y amado es algo muy complicado, y mucho más si no lo tenías previsto.

¿Pero quién es dueño de la vida? Sólo Dios.
Solamente Dios sabe el porqué de las cosas.

Lo primero que te pasa por la cabeza es no aceptar el hecho de que ha fallecido. Crees que es un sueño, que mañana despertarás con la buena noticia de que está ahí, al otro lado de la línea de teléfono, dispuesto a hablar contigo para que no te preocupes más…

Es especialmente desolador cuando alguien muere y no has tenido tiempo de abrazarle, tiempo de despedirte y de decirle cuánto le amabas. Pero gracias a Dios, sientes el consuelo de que aunque no se lo pudiste decir del modo que lo harías ahora, ya se sabía amado por ti. Sabes, que aunque pudiese pasar mucho tiempo sin saber el uno del otro, había un fuerte lazo de amor que te llevaba a presentirlo aún sin verlo.

Hay luto en mi corazón. Me cuesta aceptar tu muerte, quiero creer que es un sueño, que mañana despertaré y tú estarás aquí. ¿Por qué te fuiste tan pronto? No me diste tiempo a decirte todo cuanto te amé.

Después de aceptar que ya no está, que ha muerto, vienen las lágrimas ¡y muchas! El corazón se te cae a pedazos, no sabes cómo comenzar el día, cada vez es más fuerte el dolor y menor la comprensión de las personas que te rodean porque nadie puede entender que no importa lo vivido entre los dos, no hay consuelo posible.

Perder a un ser amado es muy duro, es casi cotidiano leer y escuchar sobre la muerte de otras personas, pero jamás piensa que un día llegue a ser algo tan cercano y personal. No hay un dolor más grande que el de perder a un ser amado, nada más duro que encontrarte llorando cada amanecer sin saber cómo detener las lágrimas. Tu pecho se oprime y los días se hacen cada vez más lentos y grises.

Pero los que somos cristianos sabemos que la muerte no es el último paso que daremos. Quien falleció está con nuestro Señor, y desde allí nos enviará toda su paz. Dios nos dará todo cuanto necesitemos, los que vivimos en el camino del Señor, sabemos y creemos en la vida eterna. Y esa es la esperanza que tenemos, que un día volveremos a verle y nuestro encuentro será mucho más lindo.

Hoy comprendo el dolor de la pérdida. Aún no logro aceptarlo, pero de a poco lograré caminar sabiendo que está sentado en la mesa del Señor, ¿qué gran privilegio, verdad?

Hoy sólo queda esperar que el tiempo haga lo suyo y traiga paz, porque mientras permanezca en nuestro corazón y mente, su marcha sólo habrá sido en cuerpo. Pues estará siempre en cada rosa del jardín, en cada copo de nieve que cae, en cada gota de lluvia que se pose sobre mí… siempre estará.

Cada vez que nombremos a esa persona seguro que estará mirando
y deseando que estemos bien, que no le lloremos,
pues estará en paz con Dios y mucho más con todos lo que amó…

Absorberemos el dolor pero también le daremos alas para que vuele en paz.

Dios nos cuide y de fuerzas ante la adversidad.

Vive el momento!

frases.joryx.com_2324_1Vive el momento!

Nunca esperes que sea viernes, vive el momento ahora, cada segundo es crítico, vivelo con ánimo. En cada momento guardamos un pensamiento, generamos energia de ese pensamiento y la enviamos a todos los que nos rodean a traves de palabras, expresiones, acciones, movimientos etc. valora cada momento de tu vida y tu vida cambiará de un momento a otro.

Dicen que el pensar positivo no es fácil cuando se está enfrentando situaciones complicadas, es precisamente esos momentos tan valiosos los que más importan porque ante todo lo malo que te pasa lo mejor de ti sobresale y empiezas a lidiar mejor con lo que te este pasando, haz que lo mejor de ti siempre esté presente en cada momento, viviendo el momento de una forma que valores todo como si fueran tus ultimos momentos, como si de esos momentos dependiera tu felicidad.

Vive con gozo, observando y valorando todo lo que se te ha dado hasta ahora. Tienes esa capacidad increible de observar y analizar, es precisamente ese poder que le des a cada uno de tus momentos para ya sea controlar tu vida o ser parte de un aprendizaje para que puedas lidiar con lo que sigue. Vive esos momentos desafiantes con ánimo porque tu sabes que puedes superarlos con lo mejor de ti porque tu puedes y eres mas grande que cualquier momento que intente controlar tus emociones.

Vivir, es vibrar y sentir, es amar y gozar…

Vivir, es vibrar y sentir, es amar y gozar...

Vivir, es vibrar a cada instante, ante la emoción de percibir la maravilla de la creación que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá.

Es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo, que sabemos ha quedado en el ayer.

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad, y llevar a su máxima expresión, nuestra capacidad de ser.

Vivir, es gozar los momentos bellos
y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es aprender más cada día, es evolucionar y cambiar para hacer de nosotros un ser mejor que ayer, un ser que justifica su existir.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia,
es escuchar en silencio la palabra del ser amado.

Es perdonar sin réplica una ofensa es aspirar la presencia del otro, es besar con pasión a quien nos ama.

Vivir, es contemplar apaciblemente, la alegría de un niño, escuchar al adolescente aceptando sus inquietudes sin protestar. acompañar con gratitud la ancianidad en su soledad.

Vivir, es comprender al amigo ante la adversidad y aunque se tenga mil argumentos para contradecirlo o justificarlo, finalmente sólo escucharlo, es tener la capacidad de regocijarme ante sus triunfos y su realización.

Vivir, es sentir que nuestro existir no fue en vano
y en la medida en que nos atrevamos a dar lo mejor de nosotros en cada momento, logremos manifestar
la grandeza de nuestra alma para amar.

Vivir, es permanecer en paz ante la presencia de Dios,
contemplando en silencio la inmensidad de su Ser.

Vivir, es vibrar y sentir, es amar y gozar,
es observar y superar, es dar y aceptar,
es ser y permanecer, es comprender que nuestro tiempo es lo único que poseemos para realizar plenamente nuestro ser.

Dificil…

Dificil...

Que difícil es mirar a los ojos a alguien y decirle «Te amo»… Todos los días.

Que difícil encontrar que la vida tal y como es, es maravillosa… Y no renegar de aquello que no tenemos.

Que difícil voltear atrás y recordar todo lo bello que ha pasado… Pero sólo tomarlo como un recuerdo de lo bello que esta por ocurrirnos.

Que difícil es decirle adiós a alguien que ya no está contigo… Pero si no lo haces su recuerdo lo mantendrá más alejado de ti.

Que difícil aceptar que a veces nos equivocamos… Es la señal inequívoca de que aun somos humanos.

Que difícil amar sin condiciones y no esperar que te amen de la misma manera… Ya que sólo el verdadero amor da sin esperar nada a cambio.

Que difícil recordar todo aquello que no hicimos por «falta de tiempo»… Habrá que entender que la vida es hoy. El tiempo… el tiempo puede esperar.

Que difícil voltear a tu alrededor y ver sólo unos cuantos cercanos a ti… Y ver qué hermoso es que tengas gente que te aprecia y te quiere.

Es triste mirar dentro del espejo del alma y descubrir que está vacío… Pero que una sola sonrisa o palabra puede llenar ese vacío de amor.

Que difícil imaginar esa «Vida perfecta» que a todos nos gustaría tener…. Cuando la realidad es que vivimos una perfecta vida desde el momento mismo en que el día de hoy te levantaste…. Vivo.