Reglas de la vida…

Reglas de la vida...

DOMINA: tu lengua: Dí siempre menos de lo que piensas

PIENSA: antes de hacer una promesa y luego no la rompas, no importa cuanto te cueste cumplirla.

NUNCA: dejes pasar la oportunidad de decir algo alentador a una persona, o algo bueno acerca de ella.

TEN: interés por las personas que te rodean, por sus familias, sus hogares, sus sueños. Acompaña a los que ríen sanamente y conforta a los que lloran.

SE ALEGRE: Ríete de las buenas historias y aprende a contarlas. Trasmitir alegría es un don que todos podemos tener.

CONSERVA: una mente abierta para todas las cosas. Recuerda que no hay verdades absolutas. Y que es una virtud poder discrepar y conservar la amistad del oponente.

DEJA: que tus virtudes hablen por sí mismas y rehúsa hablar de las flaquezas y faltas de los otros. Condena las murmuraciones, en especial las malintencionadas.

TEN: cuidado con los sentimientos de los demás. Es más fácil herir que reparar luego.

NO: hagas caso de habladurías sobre tu persona. Vive de forma que nadie pueda darles crédito y acabarán por olvidarlas.

NO: seas excesivamente celoso de tus derechos. Trabaja, ten paciencia, conserva la calma, cree en tí mismo, ten firmeza y recibirás tu recompensa.

LO PREFIERO HOY Y NO CUANDO YO MUERA

LO PREFIERO HOY Y NO CUANDO YO MUERA

Prefiero que compartas conmigo unos pocos minutos ahora que estoy vivo y no una noche entera cuando yo muera.

Prefiero que estreches suavemente mi mano ahora que estoy vivo, y no apoyes tu cuerpo sobre mí cuando yo muera.

Prefiero que hagas una sola llamada ahora que estoy vivo y no emprendas un inesperado viaje cuando yo muera.

Prefiero que me regales una sola flor ahora que estoy vivo y no me envíes un hermoso ramo cuando yo muera.

Prefiero que elevemos al cielo una oración ahora que estoy vivo y no una misa cantada y celebrada cuando yo muera.

Prefiero que me digas unas palabras de aliento ahora que estoy vivo y no un desgarrador poema cuando yo muera.

Prefiero escuchar un solo acorde de guitarra ahora que estoy vivo, y no una conmovedora serenata cuando yo muera.

Prefiero me dediques una leve oración ahora que estoy vivo y no un político epitafio sobre mi tumba cuando yo muera.

Prefiero disfrutar de los más mínimos detalles ahora que estoy vivo y no de grandes manifestaciones cuando yo muera.

Prefiero escucharte un poco nervioso(a) diciendo lo que sientes por mi ahora que estoy vivo y no un gran lamento porque no lo dijiste a tiempo, y ahora estoy muerto.

Aprovechemos a nuestros seres queridos, ahora que están entre nosotros.

El fruto

El fruto del silencio es la oración
El fruto de la oración es la fe
El fruto de la fe es el amor
El fruto del amor es el servicio
El fruto del servicio es la paz

«No te preocupes, mejor ocupate»

No te preocupes, mejor ocupate...

Hay una gran diferencia entre prever una dificultad y preocuparse por ella.

Al hacer planes parece razonable prever ciertos obstáculos complicados en el camino.

En la medida en que puedas anticiparte a ellos para estar esperándolos y si das los pasos necesarios como para minimizar su impacto, harás que tus esfuerzos resulten muchísimo más efectivos.

Sin embargo, preocuparse por los problemas que eventualmente podrían aparecer, genera una dinámica completamente diferente.

La preocupación te predispone a quedar atrapado por obstáculos que podrían no materializarse jamás.

¿Cuáles son las cosas que tus preocupaciones no te están permitiendo conseguir?

Si hay algún aspecto que te preocupa, lleva a cabo las acciones necesarias como para aliviar esa sensación.

Luego líbrate de tus preocupaciones y sigue adelante con tus cosas. Siempre que intentas algo ambicioso tienes la posibilidad de fracasar.

Pero si no lo intentases, el fracaso no sería sólo una posibilidad, sino una certeza.

En lugar de preocuparte por lo que podría suceder ponte en movimiento y utiliza tu energía para lidiar con lo que realmente esta ocurriendo.

Esa es la manera de hacer que… las cosas pasen.

No hay tempestad sin calma…

No hay tempestad sin calma...

Voy a seguir adelante aunque todo parezca perdido. Voy a insistir porque la perseverancia convierte en fuerte al débil.

Aún tengo fuerzas como el atleta que llega a la meta, feliz de haber superado los instantes de desaliento.

Con una firme confianza soy capaz de alejar las dudas y con una esperanza recia soy capaz de dominar el desánimo.

Me abro camino como el agua que avanza incontenible hacia el océano. Vuelvo con la tenacidad de las gaviotas cuando el viento es contrario.

Sé que puedo recobrar el entusiasmo si recuerdo triunfos vividos y crisis que antes he superado.

Sé que nada me puede detener si cuento con aquellos que me quieren, con el poder de la fe y la energía del amor.

No hay tempestad sin calma y no hay noche sin amanecer. No me desespero porque el abecedario del dolor también tiene su letra zeta. Con mucha fortaleza voy a salir adelante ya que ninguna crisis doblega a las almas fuertes.

Tiempo…

Tiempo...

Tómate tiempo para pensar,
es la fuente de poder.

Tómate tiempo para rezar,
es el mayor poder de la tierra.

Tómate tiempo para reír,
es la música del alma.

Tómate tiempo para jugar,
es el secreto de la perpetua juventud.

Tómate tiempo para amar y ser amado,
es el privilegio que nos da Dios.

Tómate tiempo para dar,
el día es demasiado corto
para ser egoísta.

Tómate tiempo para leer,
es la fuente de la sabiduría.

Tómate tiempo para trabajar,
es el precio del éxito.

Tómate tiempo para hacer caridad,
es la llave del Cielo.

El perdón es una expresión de amor.

El perdón es una expresión de amor.

El perdón es una expresión de amor.

El perdón nos libera de ataduras que
nos amargan el alma y enferman el cuerpo.

No significa que estés de acuerdo con lo que pasó,
ni que lo apruebes.

Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió,
ni darle la razón a alguien que te lastimó.

Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.

El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó.

La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento.
Te tiene encadenado.

La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu
ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.

El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.

Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas.

“La declaración del Perdón es la clave para liberarte”.

¿Con qué personas estás resentido?
¿A quién no puedes perdonar?
¿Tú eres infalible y por eso no puedes perdonar los errores ajenos?

“Perdona para que puedas ser perdonado”

“Recuerda que con la vara que mides, serás medido…”

El Perdón es de almas grandes!!!

Autor desconocido

REALIDADES.

REALIDADES.

Nunca te justifiques a ti mismo con nadie.
Porque la persona que te quiere no lo necesita,
y la persona que no te quiere no te creerá.

No dejes que alguien se convierta
en prioridad en tu vida,
cuando tú solamente eres una opción en la suya…
Las relaciones son mejores cuando son balanceadas.

Cuando despertamos en la mañana, tenemos dos simples alternativas: volvernos a dormir y soñar, o nos despertamos y perseguimos esos sueños.
La elección es tuya.

Hacemos llorar a los que se preocupan por nosotros.
Lloramos por aquellos que nunca
se preocupan por nosotros.
Y nos preocupamos por aquellos
que nunca llorarán por nosotros.

Ésta es la realidad de la vida; es extraño pero cierto.
Una vez que te percates de ello,
nunca será tarde para cambiar.

No hagas promesas si estás contento.
No respondas si estás triste.
No tomes decisiones si estás enojado.
Piénsalo dos veces.
El tiempo es como un río.

No se puede tocar la misma gota dos veces,
porque el flujo que pasó nunca pasará otra vez.

Cada mañana trae una bendición.

Cada mañana trae una bendición.

Cada mañana trae una bendición escondida;
una bendición que solo sirve para este día
y que no puede guardarse o desaprovecharse.

No podemos dejar nunca que cada día parezca igual
al anterior porque todos los días son diferentes.
Presta atención a todos los momentos,
porque la oportunidad, el “instante mágico”,
está a nuestro alcance.

 

«Dejar ir»

«Dejar ir» no significa dejar de cuidar, significa que no puedo hacerlo por otra persona.

«Dejar ir» no es aislarme, es darse cuenta que no puedo controlar a otro.

«Dejar ir» no es permitir, sino reconocer el aprendizaje de las consecuencias naturales.

«Dejar ir» es admitir la impotencia, que significa que el resultado no esta en mis manos.

«Dejar ir» no es tratar de cambiar o culpar a otro, es sacar lo máximo de mi mismo.

«Dejar ir» no es cuidar, sino atender.

«Dejar ir» no es reparar, sino ser de apoyo.

«Dejar ir» no es juzgar, sino permitirle a otro que sea un ser humano.

«Dejar ir» no es estar en el medio arreglando todos los resultados, sino permitir a otros que influyan en sus propios destinos.

«Dejar ir» no es ser protector, es permitir a otro que enfrente la realidad.

«Dejar ir» no es negar, sino aceptar.

«Dejar ir» no es regañar, reprender o discutir, sino buscar mis propios defectos y corregirlos.

«Dejar ir» no es ajustar todo a mis deseos, sino tomar cada día como viene y apreciarme a mi mismo en el.

«Dejar ir» no es lamentar el pasado, sino crecer y vivir para el futuro.

«Dejar ir» es temer menos y amar mas.

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