Sé firme en tus actitudes
y perseverante en tu ideal,
pero sé paciente, no pretendiendo
que todo te llegue de inmediato.
Haz tiempo para todo, y todo lo que es tuyo, vendrá a tus manos en el momento oportuno.
Aprende a esperar el momento exacto para recibir los beneficios que reclamas.
Espera con paciencia a que maduren los frutos para poder apreciar debidamente su dulzura.
No seas esclavo del pasado y los recuerdos tristes.
No revuelvas una herida que está cicatrizada.
No rememores dolores y sufrimientos antiguos.
¡Lo que pasó, pasó!

Aprende a mirarte con amor y respeto,




Camina de la mano con la vida, no delante de ella ni detrás; deja que las cosas vengan como deben venir, no las llames o las detengas, sólo espéralas en paz y acéptalas tal como vienen. No te inquietes por nada ni pierdas la paz por nadie, solamente envuélvete en ella y ama, eso sí, nunca dejes de AMAR, porque entonces habrás perdido lo más valioso de tu existencia y el real sentido de tu felicidad completa
